La mirada de nuestro CEO
Cuando ON*NETFIBRA inició operaciones en 2021, lo hicimos con una convicción clara: Chile necesitaba un modelo distinto para desplegar fibra óptica. Un modelo abierto, neutral e independiente, que pusiera la infraestructura al servicio de toda la industria y no de un solo operador. Cinco años después, podemos decir con orgullo que ese modelo no solo funcionó, sino que transformó la industria.

Hoy operamos la red de fibra óptica más extensa de Chile, con más de 69.000 kilómetros desplegados y más de 5,2 millones de hogares pasados a lo largo de todo el país, lo que representa un crecimiento del 96% en cobertura desde nuestros inicios. Cuatro grandes compañías de telecomunicaciones —Millicom, Entel, Claro/VTR y DirecTV— operan sobre nuestra red para llevar sus servicios a millones de familias y empresas. Ese es el resultado de una apuesta de largo plazo, respaldada por cerca de USD 800 millones en inversión, y de un equipo comprometido con hacer las cosas bien.

Lo que más nos enorgullece, sin embargo, no son solo las cifras. Es el impacto real que esta infraestructura genera. Chile tiene hoy una de las mayores tasas de adopción de fibra óptica de América Latina, con cerca del 87% de las conexiones de banda ancha fija soportadas en esta tecnología (más de 4,2 millones), según datos de Subtel a junio de 2026. Eso significa más personas conectadas, más competencia entre operadores y mejores servicios para el usuario final. Significa también que sectores como la minería, la salud, la educación, la agroindustria, los servicios y el ecosistema de data centers tienen hoy acceso a una red de alta capacidad que habilita su transformación digital.

Sabemos que la conectividad ya no es un servicio más: es un motor de crecimiento económico y la experiencia internacional así lo demuestra. Datos de KKR, nuestro controlador, dan cuenta de que en el primer trimestre de 2026 la inversión tecnológica aportó 1,9 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de EE.UU. En tanto, según la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET), un incremento de 1% en el índice de digitalización de un país se asocia a un crecimiento económico del orden de 0,3% del PIB. Desde ON*NETFIBRA, somos parte activa de ese proceso, y seguiremos siéndolo.

Estamos convencidos de que este es uno de los grandes desafíos que tenemos por delante como país: transformar nuestra conectividad en desarrollo productivo y económico para Chile.

Asimismo, seguiremos trabajando en desplegar redes de fibra óptica a lo largo de nuestro territorio, avanzando hacia la meta de 5,5 millones de hogares pasados a fines de 2026, profundizando nuestra presencia en regiones y zonas históricamente desconectadas, y con la convicción de que la brecha digital cero no es una utopía, sino una meta concreta que construimos todos los días.